¿Cómo afecta la sal a mi coche?

Continuamos sufriendo las consecuencias de la nevada y una de las medidas para poder circular por las carreteras y andas por las calles es utilizar sal para evitar las placas de hielo.

Pero, ¿cómo afecta esto a nuestros vehículos?

De la mano de RACE, os dejamos una información que os ayudará a entender como afecta la sal a nuestros coches y que podemos hacer para evitarlo.

Actualmente en las carreteras hay una gran cantidad de sal, este componente químico es utilizado en todo el mundo para evitar que la calzada acabe con nieve y hielo, o para que desaparezcan lo antes posible del asfalto. Gracias a un proceso denominado descenso crioscópico, la sal consigue modificar el punto de congelación del agua. En lugar de a los 0ºC, las carreteras se congelan a muchos más grados bajo cero lo que permite que a pesar las heladas podamos circular con mayor seguridad por las carreteras.

Sin embargo, el servicio técnico del Club advierte que este compuesto puede dañar los coches, ya que acelera la oxidación de los metales que forman parte de la estructura de los vehículos. Afectando tanto a la pintura de tu coche, como a la carrocería y a otros elementos como las llantas, los frenos, los amortiguadores o el tubo de escape. Aunque de fábrica los coches salen con una imprimación de brea que protege los bajos, con el paso del tiempo y el roce con los badenes y baches se va quitando esa capa protectora, lo que facilita que esa sal esparcida por la carretera entre en contacto con la parte inferior del vehículo, lo que facilitará que la oxidación aparezca antes. La parte inferior del coche no es la única que puede sufrir daños con la sal, también hay que prestar atención al anclaje del capó en los coches, que aísla al motor del exterior. Con la sal, ese cierre se puede estropear y puede provocar, en casos muy extremos, que el morro se abra durante la marcha, con el consecuente peligro que eso supone al anular toda nuestra visibilidad al volante.

Para evitar que la sal afecte a tu coche, lo mejor es lavarlo con agua a presión después de utilizarlo. Cuanto más dejemos reposar la sal sobre la carrocería, más daño hará. Por eso, lo recomendable es aplicar el agua tanto en la carrocería, como en el paso de rueda o por debajo del coche, algo que no suelen hacer los conductores debido a su difícil acceso. Si no quitas la sal del coche, puede sufrir averías antes de lo que corresponde, afectando a tu seguridad y también a tu bolsillo.

Este sitio utiliza cookies y puede preguntar datos personales para mejorar la experiencia de navegación.