Hay que reducir en la medida de lo posible el uso del cambio de marchas, utilizar marchas largas. Cuanto más larga sea la marcha, menos fuerza hacen las ruedas y habrá menos riesgo de pérdida de adherencia.

La utilización del pedal de freno debe hacerse como si no tuviésemos ABS instalado, sin pisarlo a fondo y dosificándolo prudentemente, con suavidad y si es posible usando el freno motor en lugar del equipo de frenos convencional.

Es importante por tanto hacer uso de las distancias de seguridad por encima de lo que lo haríamos normalmente, el coche no va a frenar igual, ni con la misma precisión y en caso de pérdida de agarre necesitamos espacio para corregir la situación.

También hay evitar los golpes de dirección y la conducción agresiva. Otro factor a tener en cuenta además de la nieve seria el hielo, que es tan resbaladizo como el aceite y puede significar pérdida de control total. Salvo que sea imprescindible (casi nunca), no quitaremos las ayudas electrónicas, tienen su efectividad aunque los neumáticos agarren mucho menos y pueden ser la diferencia entre una situación complicada y otra mucho peor.

La prevención es la mejor manera de combatir las placas de hielo y, en caso de encontrarnos con una, ya deberíamos haber reducido la velocidad sensiblemente y aumentar la distancia de seguridad para que, si perdemos el control, podamos detener el vehículo en la distancia que sea necesaria.

En el caso de tener una capa de nieve respetable, recibir el aviso de obligación de uso de cadenas por parte de las autoridades o encontrarnos en una situación complicada (además de nieve, hielo o incluso barro si se diera el caso) habrá que usar las famosas cadenas o cualquiera de sus alternativas homologadas.

Si no las llevamos, siendo obligatorio su uso, nos pueden multar si nos quedamos tirados y no llevamos contramedidas. Aquello de “nadie me avisó de que tenía que llevarlas” no sirve. Te pueden salvar de quedarte atrapado en medio de ninguna parte en pleno invierno durante horas.

Los limpiaparabrisas también pueden quedarse congelados, mejor dejarlos desplegados o separados de la luna con un cartón o una manta gorda, así aprovechamos y no nos tocará tener que rascar la luna

ESTO ES LO QUE DICE LA DIRECCION GENERAL DE TRAFICO.

Con NIEBLA:

  • Encender las luces de cruce y alumbrado antiniebla (Regla esencial “ver bien y ser visto”).
  • Adaptar la velocidad y distancia de seguridad con el vehículo delantero en función de la visibilidad (Regla de las 3V, es la medida a respetar con niebla).

Regla de las 3V = Visibilidad (V) = Velocidad (V) = Vehículo delantero (V)

Ejemplo: Visibilidad (50 metros) = Velocidad (50 Km/h) = Vehículo delantero (a 50 metros)

  • Comprobar el funcionamiento de los limpiaparabrisas.
  • No frenar bruscamente y evitar adelantamientos.
  • En caso de cualquier incidencia en carretera, encender inmediatamente los intermitentes de emergencia, faros y alumbrado antiniebla.
  • Cuando la niebla sea muy densa, tomar como referencia las marcas viales de la derecha de la calzada.
  • En autopista y autovía circular siempre por el carril derecho.
  • Prestar atención a los vehículos de 2 ruedas y a peatones por ser menos visibles con niebla.

Con LLUVIA:

  • Encender las luces de cruce para ser vistos mejor (Regla esencial “ver bien y ser visto”).
  • Comprobar el correcto funcionamiento de los limpiaparabrisas y luneta térmica.
  • Orientar la calefacción interior del vehículo hacia los cristales para combatir el vaho que se forma por la humedad y limpiarlos con una bayeta seca.
  • Comprobar periódicamente la eficacia de los frenos, tocándolos suavemente para secar la humedad de las pastillas.
  • No frenar bruscamente para evitar el deslizamiento (acquaplanning).
  • Tener presente que la distancia de frenado es mayor con lluvia, por lo que aumentaremos la Distancia de Seguridad con el vehículo delantero (Regla del Cuadrado).

Regla del Cuadrado es la medida para el cálculo de la Distancia de Seguridad que engloba las distancias con el vehículo delantero por tiempo de percepción y reacción a una velocidad determinada.

De forma práctica podemos aplicar para el cálculo de la Distancia de Seguridad la Regla del Cuadrado, de tal forma que si circulamos por ejemplo a  90 Km/h, elimine la última cifra quedando 9 y multiplique este número por sí mismo  9 x 9 = 92 = 81,  luego la distancia de seguridad al vehículo que va delante debería ser 81 metros.

Ejemplos de Distancia de Seguridad en “carreteras secas”:

  • A velocidad de 50 km/h: Distancia de Seguridad = Regla del Cuadrado = 52 = 25 metros.
  • A velocidad de 90 km/h: Distancia de Seguridad = Regla del Cuadrado = 92 = 81 metros.
  • A velocidad de 120 km/h: Distancia de Seguridad = Regla del Cuadrado = 122 = 144 metros.

La distancia de Seguridad en “calzadas mojadas” será el doble que en las de calzadas secas.

Ejemplos de Distancia de Seguridad en “carreteras mojadas”

  • A velocidad de 50 km/h: Distancia de Seguridad = Regla del Cuadrado =2 x 52 = 50 metros.
  • A velocidad de 90 km/h: Distancia de Seguridad = Regla del Cuadrado =2 x 92 = 162 metros.
  • A velocidad de 120 km/h: Distancia de Seguridad = Regla del Cuadrado =2 x 122 = 288 metros.

Con HIELO:

  • Saber reconocer con anticipación los tramos o zonas con hielo para no tener que utilizar los frenos.
  • Disminuir lentamente la velocidad y mantenerla muy reducida.
  • Evitar frenar o cambiar bruscamente de dirección.
  • Evitar aceleraciones y deceleraciones, así como adelantamientos.
  • Tener presente la dirección y comportamiento del resto de vehículos, que puede ser imprevisible.

La NOCHE:

  • Cuando se circule a la puesta del sol o se aprecie disminución considerable de luz solar encender las luces (Regla esencial “ver bien y ser visto”).
  • Por la noche disminuir la velocidad hasta un 20% respecto a la velocidad permitida, pues al circular con luz de cruce la zona iluminada por los faros puede ser muy inferior a la distancia de parada.
  • Llevar el vehículo aireado.
  • Escuchar la radio o música.
  • Prestar mucha atención a las noches con lluvia, pues el barro y polvo salpicado se acumulan rápidamente en los faros e intermitentes del vehículo reduciendo hasta un 50% su visibilidad. Parar a menudo para efectuar su limpieza.
  • Detenerse cada 2 horas o siempre que se observe fatiga o somnolencia, haciendo ejercicios respiratorios o andar para recuperar la capacidad necesaria para conducir.

Los signos de fatiga pueden manifestarse de las siguientes formas:

–    Somnolencia.

–    Dolor de cabeza, cuello o espalda.

–    Picor de ojos.

–    Cambio continuo de posición en el asiento conductor.

–    Sensación de tener mucho calor.

–    Aumento de consumo de cigarrillos, caramelos o golosinas.